Una vez más, las cosas no funcionaron entre él y tú. Entiéndase por “él” al elegido esta vez del mismo saco de donde usualmente te provees de los buenos para nada con los que te gusta enamorar. Pasas entonces a colocar mentalmente su nombre entre tus demás frustraciones amorosas y de manera estoica #EstoicagandoFueraDelWater anuncias #PublicasComoStatus #TwiteasCada20Minutos #ReinstalasElMessengerSóloParaPonérteloDeNick que “todos los hombres son unos puercos insensibles, creados exclusivamente para interrumpir y maltratar repetidamente la inocencia y buen corazón de las mujeres… TODOS IGUALES”. No sólo esa frase es una gran mentira y una generalización absurda sino es más trillada que hacerse tatuajes de dragones. Sí, todos los hombres tienen chota. Sí, todos piensan con ella más de lo debido. No, no todos son iguales. Ay entonces ¿Por qué siempre me toca el mismo tipo de imbesil? Porque así los buscas, tu Google emocional tiene como favorito a www.HombreToxicoQueNoTieneNingunInteresRealEnMiPeroMeEncantaQueNoMeHagaCasoPorqueSoyAdictaAlDrama.com
Nadie te obligó a involucrarte con todos esos ineptos. Culpar al género es tan conchudo como pasarte toda la madrugada del domingo abrazada del inodoro alegando que te debe haber “caído mal la mayonesa del sandwich” #PorqueLos3ShotsDeCervezaFueronCasiUnMateDeManzanilla. Asume tu responsabilidad en los fracasos amorosos que te persiguen, tu mal tino, tu poca brújula, tu falta de “olfato” para detectar a un hombre problemático o peor aún tu absoluta necedad de haber sabido cómo era y aún así habértelo comido y con repeticua haberte negado a aceptarlo. No le agarres ese resentimiento infantil y por cierto sumamente hipócrita al género, porque todos sabemos que al primer “te ves preciosa” ya te lo imaginaste en terno y diciendo sus votos matrimoniales. Hombres hay buenos, malos y 50 tonos de gris y está en ti aprender a elegir el mejor.
Bueno entonces, si todos los hombres del mundo entero no tienen la culpa de que tú acumules hándicap emocional, ¿Qué estás haciendo mal? Pues probablemente varias cosas, como todos, porque el amor es más complicado que encontrar tus llaves en la cartera al final de la noche.
Pero si estás acumulando demasiados desaciertos yo te haría tres recomendaciones:
-Cambia de tipo: Si ese plato te cae mal ¡¿Por qué insistes en seguir pidiéndolo?! Puede que sea tu favorito, puede que sea delicioso al principio, pero al final siempre termina haciéndote daño #YNoHaySalDeAndrewsParaElAmor. Intenta salir con alguien con quien usualmente no saldrías o con alguna persona que siempre ha estado ahí pero no has tomado en cuenta #AdoptaUnFriendzoneado. Buscar donde no has buscado antes puede no sólo restaurar tu fe en el sexo masculino sino “refinar” tu paladar.
- Pasa un tiempo sola: Porque pareciera que tú realmente estás determinada a comprobar que todos los hombres son iguales, probándolos uno por uno como si fueras una zorra rata de laboratorio. Usualmente si andas saltando de una relación problemática a otra #DescansandoSóloParaHidratarte no sólo es culpa de los susoBICHOS que escoges sino de que hay ciertas cosas sobre ti misma que probablemente necesitas resolver. Inseguridades, miedos, todos los tenemos y suelen proyectarse en la forma como llevamos nuestras relaciones por eso hay que abrir la caja de pandora y trabajar en ellos porque como dice el dicho “no se puede tapar el sol con un hombre” #ProverbiosSc.
- Concéntrate en los demás aspectos de tu vida: ¡Ah sí! te cuento que también tienes una carrera, una familia, amigos…metas personales o por lo menos deberías tenerlas y no ser una sanguijuela amorosa que intenta succionarle cariño a cualquier cosa que se mueva . Estudia, chambea, crece y a ver si le das unas vacaciones a tus hormonas y algo que hacer a tus neuronas #EstánMásAburridasQueEnConcursoDeBelleza. Hazlo, porque tener ese control sobre tu vida probablemente hará mucho más saludable a tu próxima relación pero hazlo, sobre todo, porque el amor siempre depende de dos pero esto, esto sólo depende de ti… y no deberías defraudarte.



